ESTA NOTA LO ESCRIBÍ POR EL AÑO 2007 PARA UN BLOG GAY, ERA MI PENSAR DE AQUEL ENTONCES, Y AUQUE LO LEO, NO CREO HABER CAMBIADO MI FORMA DE PENSAR. ESPERO QUE LES GUSTEN Y COMENTEN
Sólo que nos imaginemos ver a un Santo levantando la Bandera del arco iris en todos los templos del mundo, la posibilidad de que vea un Santo Gay es nula, pero de que ha habido sin que nadie se diera cuenta hubo por montones.
La Iglesia propone como santo a la persona que está limpia de corazón, o sea quien haya llegado a la perfección divina .
En la Iglesia Primitiva, sólo bastó morir como Mártir para ser Santo y no importaba tanto su vida privada, en eso se ve el caso de San Sergio y San Baco y de otros Mártires mas que según la historia fueron Gays. Se puede proponer varios estilos de vida conforme a la voluntad de Dios.
Ser Gay auque no sea un estilo de vida pues no lo somos por decisión propia, se puede proponer llevar una vida en similitud con la sana Doctrina Cristiana, cumpliendo los mandamientos importantes dados por Jesucristo: "Amaos los unos a los Otros como yo los he amado", no hay amor más grande que dar la vida por sus amigos.
Ése es, a la ligera, el mandamiento más importante que Jesús nos dio horas antes de su pasión.
Si propongo que de esa forma se puede llegar a la santidad plena, quizás me tachen de hereje, pero no estoy muy alejado de la realidad, pues se ha comprobado que dentro de las vidas de muchos santos, sus vidas ocultas no fueron tan santas como uno las quiere contar.
Sólo el ejemplo del Rey David, este hombre considerado el gran Rey de las naciones, mandó a asesinar a un hombre para apoderarse de su mujer, y para colmo, años después, esta mujer le da un hijo a David que será el Rey Salomón. Y Dios en varios libros y hasta en los Salmos, considera Justo a David.
La Santidad tiene la diversidad más completa y compleja de todos, todos podemos llegar a ser como Dios, pero está en el hombre no querer parecerse a Él, a esto se le llama acto de humildad, que es la otra mitad de la Santidad a la que todos sin excepción estamos llamados.
Así que si quieres ser santo, eso no quiere decir que renuncies a tus juergas y a tu novio, a tu estilo de vida, o a tus pantis o a tus maquillajes, si quieres llegar a ser Santo, debes de ser humilde, y que la humildad se demuestre a nuestras acciones cada día, en amarnos y querernos siempre, en ser últimos ante todos, en no reclamar lo que es justo, en no pedir lo que hemos prestado, en ayudar a los pobres, en no mirar rostros si no el corazón, y lo mas importante: el de recibir el mismo salario y alegrarte por el triunfo de otros.
Lo demás que se piense que es pecaminoso, es parte de tu naturaleza, pues no es pecado sentir y amar a personas de Tu mismo sexo.
¿La Santidad tiene diversidad? Uyy! desde hace siglos

A muchos Gay y Lesbianas, y hasta a las organizaciones GLTB les puede parecer de mal gusto que el Nombre de Monseñor Cipriani se pose en una página Gay, más aún cuando este se pronunció de una forma nada Cristiana y valiéndose de su investidura, para dar a conocer su "personal punto de vista"




El gran regalo de ser Cristiano Católico: Uno de los más grande regalos que Dios concede a un Cristiano Católico es sin duda la Madre, pero aún más hermoso en que Dios nos concedió a dos mamás, una la que nos concibió en el vientre y la otra que es la madre de Dios (Jn 19,27) Cuando mi orientación se inclinó hacia la homosexual, tuve mucho miedo, en especial que mi madre se enterara, pero mi otra madre ya sabia y esta si que me comprendía, lo sentía día a día, soñaba con sus brazos acariciándome, diciéndome que me quiere mucho, ella sabia que no era como las personas creen que se debe de ser, sabia muy bien mi humanidad y me quería por ello aun mas. Aunque la verdad necesitaba el cariño de mi otra mamá, pues en mi juventud me enamoré y “perdí” en mi primera relación. Aunque la oración me consolaba y mi mama del cielo me cubría con su manto, necesitaba el otro corazón en mi rostro, aquella que cuando niño lloraba me cubría con sus senos, como protección y me sentía tranquilo.
