Mi vida aparte de ser un cristiano, fue un tanto alborotada: las noche, las juergas, el sexo y el placer eran pan de cada día.

Por ahí escuche que la diversión era buena si era sana, un poco de cerveza con unos cigarrillos y un "punto" ocasional para no perder la costumbre, auque no me daba cuenta de que todo tenia un límite, y ese límite era cuando perdía el respeto de mi mismo y el respeto de lo demás.

Lo peor de todo es que al día siguiente que era domingo me iba a mi con la cabeza mareada, pero supuestamente con la conciencia limpia.

Por ahí recuerdo una parte de la canción de Luís Enrique Ascoy: "Era un tipo relativamente bueno, mejor dicho era un pobre diablo mas, tenia llena la barriga y la conciencia tan tranquila, que llegue a sentirme bueno de verdad"

Quizás la ceguera no solo de los ojos si no del alma no me hacia dar cuenta de las cosas malas que ocasionaba, no solo en mi si no en las personas que mas amo. No solo las cervezas y el trago corto, si no también hasta las drogas, y más aún daba fe a comentario de algunos activistas Gay que propugnaban una libertad "De hacer todo lo que se nos de la gana"  pues al final el cuerpo es nuestro y nadie tiene en por que meterse.

 Hasta que me enamoré, de chico algo forzudo, buena cara, tenia todo lo que me gustaba, cuando se acercaba a saludarme, me ponía erguido después del trago y tapaba mi boca para que no oliera la marihuana, pero igual se daba cuenta.

 Este joven me saco de las garras del placer insano, auque me costo mucho hacerlo, o trataba de hacerlo entrar a mi mundo pues pensaba que así tenia que hacerlo  "si me amaba", y el me hacia volver a Dios y por ese amor que nació en el hacia mi quería que cambiara.

 La vida buena, el trago los cigarrillos en cajetillas, los tragos y las cervezas, las borracheras de todas las semanas hasta perder la conciencia, todo tenia que olvidarlo y lo estaba haciendo por amor,  hasta que se me fue mi amor en un accidente.

 La vida se me convierto en un infierno, casi regreso a lo mismo, por la depresión hasta que una noche cuando quería salir para olvidarme, me cruce con una pequeña imagen del "Sagrado corazón de Jesús" que llevaban en hombros, lo mire fijamente y se me cayeron las lagrimas, y sabia que desde donde estaba mi amor deseaba que no quería que volviera atrás, si no que continuara con mi camino de Fe... y eso hice: Dios me había mandado un Ángel vivo, y regreso al cielo y desde allá me cuida, me curó mis heridas pasadas, y desde ahora me sigue curando las cicatrices.

 Amigos: Dios nos tiene predestinado algo, nos manda Ángeles, nos alcanza su palabra a través de otras personas, a través de la misa y de la Biblia.

Ahora me volví a enamorar, ya estamos muchos años, no fumo y bebo ahora poco, no digo que eso este mal hacerlo, pero piensen que todo tiene un limite y ese límite termina cuando pierdes el respeto a los demás.

Ser Gay no quiere decir ser promiscuo, borracho o juerguero, que a las finales todos los seres humanos caen en esos placeres. Ser Gay o Lesbiana significa ser seres humanos, valiosos ante la sociedad, con voz propia, y con un corazón grande, pues más nosotros sabemos que es la discriminación y el sufrimiento. Pero  tenemos a un Dios que nos quiere y un Jesús  bueno y misericordioso, si todos nos diéramos cuenta de eso, que hermoso sería, no solo dentro de las comunidades GLTB, si no en todo el mundo Cristiano.

 Arturo Lima