La oración cristiana es la plática que se tiene con Dios cara a cara, si creemos que Dios es omnipresente, entonces nos será más claro que con Dios podemos conversar en todas partes, hasta en los lugares que menos suponemos.

Podemos utilizar muchos medios de Oración aunque la plática directa es con Dios, muchos hacen más efectiva su meditación a través de los signos de la Iglesia y de las representaciones escultóricas de Jesucristo, la virgen santos y ángeles.

La oración es un Don de Dios (Catecism. 2560) y además nos dice el catecismo referente a este Don: La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de Dios.

Por tanto la oración se hace efectiva si lo hacemos sin orgullo mostrando sinceridad o arrepentimiento, utilizando cualquier medio que la Iglesia nos propone, y buscando así la presencia de Cristo en cada momento, aunque como escribí antes: Cristo se encuentra en todas partes.

El Hijo de Dios hecho Hijo de la Virgen también aprendió a orar conforme a su corazón de hombre (Catecismo 2599) y así como ello aprendieron a orar estado cerca a Dios, no quiere decir que nosotros no lo podamos hacer. La oración es consecuente con nuestra realidad, pues no somos otras personas las que oran,. Pues es tan intima aquella conversación, que escuchamos la voz de Cristo que se plasma en nuestros corazones. Por ello debemos aprender a Diario a dirigirnos a Dios, como seguramente la Virgen lo hizo, pues su realidad de ser la Madre del Salvador hacia que su conversación sea más fuerte con Dios.

El mismo Señor Jesús pone empeño en su oración, sus miedos como ser humano en el Getsemaní (Lc. 22,45) demostradonos que la oración es parte de nuestra vida, y que siempre debemos orar.

La oración por excelencia es el Padre nuestro (Cap. 6 Mat) es la oración más perfecta que existe dentro del Cristianismo, cuando rezamos ponemos en ella nuestras peticiones y nuestros anhelos, adoramos a Dios, intermediamos por otros.

«Padre nuestro: este nombre suscita en nosotros todo a la vez, el amor, el gusto en la oración [...] y también la esperanza de obtener lo que vamos a pedir [...] ¿Qué puede Él, en efecto, negar a la oración de sus hijos, cuando ya previamente les ha permitido ser sus hijos?» (San Agustín, De sermone Domini in monte, 2, 4, 16).

Por tanto nuestra oración a de ser buena, sin ataduras si no libre, de corazón puro para que A Dios llegue, si estamos en peligro, enfermos, tristes y todo lo que hace que no estemos tranquilos.

Nuestra comunidad ora incesantemente no solo los sábados a las 6 si no todos los días, sea una oración hablada silenciosa contemplativa o utilizando los medios propuestos por la Iglesia , conversando con Dios, rezando el Padre nuestro, pidiendo por los que amamos, por la humanidad, por la comunidad gltb, por la Iglesia, por los sacerdotes, diáconos, Obispos, cardenales y por el Papa.

Por qué? Porque todos ellos necesitan de la oración de todos nosotros, para que Dios guie sus pasos.

Por tanto amig@s de Comhoca, oremos siempre, todos los días.

Disculpen mi redacción pero hago lo mejor que puedo.

Dios los Bendiga.

Gay o Lesbiana Cristia@s oremos siempreeee.

Amén!